EL PEIRÓN DE ALMENARA
LA CRUZ DE TÉRMINO DE ALMENARA
Los "peirones",
"prigones" o cruces de término son monumentales cruces
de piedra, levantadas con profusión en la Baja Edad Media en
las tierras de la Corona de Aragón. Habituales en nuestro paisaje
valenciano, configuran en nuestra provincia un atractivo estudiado de
manera parcial por algunos investigadores. Realizadas en piedra
caliza, fueron sus autores modestos "mestres de creus".
En la comarca de la Plana, si bien sus poblaciones
contaron en su momento con numerosos peirones,
y hasta principios de este siglo XX han formado parte de nuestro paisaje
rural y urbano, en la actualidad los restos de aquella rica herencia
son muy escasos.
Se cuenta con abundante material fotográfico
que nos revela el aspecto primitivo de las cruces - Archivo Mas, fotografías
de Sarthou, fotografías de particulares, anteriores todas a la
Guerra Civil -, con documentos de archivo que las describen y lo que
es más importante, con restos originales todavía significativos.
Materiales todos estos que ha de permitirnos reconstruir esta parte,
tan maltratada, del patrimonio.
El mayor número de peirones
se esculpe en el siglo XV, época de bienestar social y económico
en el antiguo reino. Las diferentes poblaciones compiten entre sí
en la financiación de estas devotas estructuras, reflejo de su
espiritualidad y de la aceptación en sus tierras de la fe cristiana,
afirmación no exenta de sentido en una región con un elevado
porcentaje de población morisca. Esto es, sin lugar a dudas,
lo que ha determinado que una de las ubicaciones más habituales
de los peirones sean la entrada y la salida de los pueblos.
Junto a este deseo colectivo de afirmación religiosa
hubo otras varias razones que justificaron otras tantas ubicaciones
de las cruces: delimitar el término de un pueblo, el espacio
sacro de un santuario o conmemorar alguna fecha de interés local
- alguna visita importante, una desgracia natural como puedan ser inundaciones
o epidemias. En la mayoría de los casos los promotores fueron
los propios consejos municipales, si bien también aparecen documentados
como financiadores de peirones
diversos particulares, generalmente de holgada posición económica.
Posteriormente, esta interrelación entre las cruces y el entorno
rural les ha atribuido a éstas una labor benéfica sobre
campos y cosechas. Finalmente, no están exentos los peirones
del sentido exorcista propio del signo de la cruz, de gran interés
en una sociedad tan supersticiosa como es la rural, en la Edad Media
y también en la Edad Moderna.
Por lo que respecta a los diferentes elementos del peirón
son los siguientes: una gradería, de dos o tres escalones circular,
cuadrada o poligonal; una basa,
cuya sección suelo corresponder con la de la gradería;
la caña o fuste, habitualmente
circular u octogonal, a veces decorado con estrías, y recorrida
en su interior hasta hundirse en la gradería por un eje de cobre
llamado "ànima" cuya función consistía
en entrelazar los diferentes elementos de la cruz; la macolla
o capitel, de varias
formas, decorado o no con ornamentación escultórica; y
finalmente, la cruz propiamente dicha, donde se concentra la decoración
y que evoluciona desde la tracería gótica hasta formas
más depuradas. Lo más seductor de los peirones
es el equilibrio de sus proporciones, la ecuación que relaciona
unas partes con otras, haciendo que el conjunto ofrezca una visión
armónica, claramente identificable en la distancia. A la de Almenara
le falta un tramo de la columna.
La decoración escultórica, de reducidas
dimensiones debido a limitado espacio que otorga el soporte, se caracteriza
por la tosquedad de sus formas y la aburrida reiteración de sus
elementos iconográficos. Concentrados exclusivamente en la cruz
y la macolla desarrolla
siempre el mismo esquema distributivo:
- La cruz: el Crucificado en el anverso y la Virgen
en el reverso. En los peirones
góticos suelen ocupar los extremos de los brazos de la cruz
dos pequeñas figurillas, muchas veces no identificables.
Aquellos que han podido ser reconocidos por sus signos iconográficos
suelen ser santos o apóstoles. Completan la decoración
ángeles, querubines y motivos florales distribuidos simétricamente.
- El capitel:
historiado las más de las veces, presenta mayor variedad
que la cruz. Rostros o figuras de cuerpos entero de santos, donantes,
apóstoles, evangelistas, personajes históricos, se
sitúan en severas hornacinas o, lo que es más habitual,
a lo largo de un friso corrido. A veces la decoración figurada
es sustituida por escudos heráldicos - de la villa, del donante,
del reino - o por los símbolos de la pasión.
De fácil lectura y sencilla realización,
la simbología de estas cruces nos sorprende en ocasiones con
elementos iconográficos de la más pura tradición
medieval. Sus elementos parlantes son de gran simpleza, debido con toda
seguridad a estar destinada su lectura a un público que asimilará
el mensaje gracias a la claridad y reiteración de sus elementos.
En la comarca geográfica de la Plana se han
podido encontrar cruces o restos de éstas en las siguientes poblaciones,
de norte a sur, Borriol, Castellón, Villarreal, Burriana y Almenara.
Aparte de las cruces conservadas en peor o mejor estado, documentos
alusivos a éstas fotografías de principios de siglo, la
única prueba de sus existencia tras los destrozos de la guerra
del treinta y seis es, en muchos casos, la memoria colectiva de las
generaciones de mayor edad.
De estilo gótico, consta de las habituales gradas
circulares, una voluminosa basa
también circular y de caña
octogonal que en su parte inferior se transforma en cuadrada. Las fotografías
muestran los engarces exteriores entre las diferentes piedras que componen
la caña. La macolla poligonal
sirve de soporte a la maravillosa cruz gótica que cuya en la
foto-Mas aparece rota en la parte superior de su espiga. La fotografía
muestra el anverso de la cruz, con la figura del crucificado y otros
dos personajes en los extremos de brazo horizontal imposibles de identificar.
Ya hemos visto antes como en las cruces renacentistas y barrocas es
habitual acentuar la intersección de los brazos de la cruz para
producir una visión armónica de ésta. Ahora, en
el peirón
de Almenara, podemos apreciar como en las cruces medievales se busca
el mismo efecto acentuando precisamente los cuatro extremos.
Del autor de la "Creueta" de Almenara no
conocemos su nombre al no disponer de documentos de contratación.
Estos monumentos están protegidos por la ley
desde 1963 (Decreto 571/63 del 14 de marzo, B.O.E. del 30/3/63).
Situada en su momento paralela al camino real, a la
salida de Almenara en dirección a Castellón y hoy antigua
N-340, al lado de una era, ahora integrada en la zona ajardinada del
recinto del Centro de la 3ª Edad en la plaza de la Constitución.
La base compuesta por. cuatro hileras de piedras. Sobre
tres gradas circulares se asienta la voluminosa basa
también circular, de la que arranca la octogonal caña.
La primera grada está formada por 17 piezas, la segunda por 11
y la tercera por 8, toda ellas de piedra
caliza y algunas de rodeno. El fuste
o columna octogonal,
compuesto de tres tramos, según se puede observar contrastándola
con las fotografías más antiguas, (Archivo Mas 1919, Sarthou
Carreres), seria de 1'65 m y ahora le falta un tramo de aproximadamente
35 cm. La cruz seria de 75 cm de alto por 60 cm de ancho. El capitel
es de forma de poliedro hexagonal.
Destruida en 1936, fue levantada y reconstruida en
1939, sin la cruz original y faltándole un tramo de aproximadamente
35cm. Sustituyendo a la cruz original se insertó una cruz de
hierro forjada por el herrero local Manuel Pérez Rufanges.
La reconstrucción de la "Creueta"
en Gres artístico de alta cocción, ha sido realizada a
mano y decorada con colores naturales, según modelo facilitado
por la Dirección General de Patrimonio Artístico de la
Consellería de Cultura y Educación de la Generalitat Valenciana,
por la empresa Revestimientos Artísticos Romar S.L. - Ros Marí
Marco - de Alboraya (Valencia).
El 23 de junio de 1993 tenía entrada en el Registro
del Ayuntamiento un escrito de Margarita Ramón Llopis, un escrito
dirigido al Concejal de Cultura proponiendo la necesidad de reponer
el remate de la "Creueta", la cruz de hierro que ahora faltaba,
pero mejor, después de un estudio de las fotografías antiguas
existentes, labrar y reponerla en piedra con lo que nuestro patrimonio
históricamente y artísticamente ganaría. Posteriormente
otro escrito de 15 de febrero de 1994 de Rosa Llusar Gomis vuelve a
insistir en el tema ofreciendo su aportación en el caso de que
se realizara la restauración.
Pere Hormigos Sánchez
Gestor Cultural Ayuntamiento de Almenara
Diciembre 1999
GLOSARIO:
CAÑA: Fuste de una columna.
FUSTE: Cuerpo principal de una columna, que va desde la base de la misma
hasta el capitel.
CAPITEL: Parte superior que corona una columna, cuyo diseño caracteriza
los diversos estilos arquitectónicos.
COLUMNA: Punto de apoyo de forma por lo general ciclíndrico,
de mucha mayor altura que diámetro, que sirve para sustentar
techos y vigas o adornar edificios y muebles. Se compone de tres partes
fundamentales, denominadas basa, fuste y capitel.
BASA: Basa o asiento de una columna o pilastra.
MACOLLA: Conjunto de hojas de acanto que ornamentan la parte inferior
de una columna o baluarte.
ACANTO: Planta silvestre o cultivada, cuya hoja ha servido de inspiración
a partir de la arquitectura griega, para motivaciones ornamentales,
especialmente aplicada a los capiteles.
PEDRA CALIZA: Piedra de roca muy abundante en la naturaleza, compuesta
esencialmente por carbonato de cal y otros compuestos impuros, íntimamente
mezclados.
PEIRÓN: Cruz de término colocada en la entrada de un pueblo.
BIBLIOGRAFÍA:
- "Los Peirones de la Plana" de
Víctor Manuel Mínguez Cornelles, I Congreso de Historia y Filogogía
de la Plana, Nules, febrero 1988.
- Archivo Mas. Barcelona, ref C-26882 (1919).